miércoles, 12 de junio de 2013

EL CLUB DE LOS 32. JUAN MANUEL FANGIO

Cuando se pregunta sobre quien es el mejor piloto de la historia de la Fórmula 1 la respuesta pocas veces es Juan Manuel Fangio. Esta ignorancia al piloto con mejores números porcentuales de la historia probablemente tenga que ver con que la mayoría de los que le vieron correr ya no están entre nosotros, pero de lo que no hay duda es de que hablar del argentino es hablar de uno de los grandes del automovilismo.

El debut de Fangio fue en 1950, con la disputa del primer mundial de Fórmula 1. Con tres victorias en siete carreras, el argentino fue subcampeón a tres puntos de Farina. En 1951 la bestia comenzaría a devorar títulos. El chueco, como era apodado Fangio, pilotaba para Alfa Romeo y se impuso en tres de las ocho carreras del campeonato, incluida la última y decisiva prueba, el Gran Premio de España disputado en Pedralbes. Allí el mundial quedó sentenciado, y Fangio fue campeón por primera imponiéndose al hombre estrella de Ferrari, Alberto Ascari.

En el 52 Fangio no defendería su título, pero para 1953 el chueco estaba de vuelta con Maserati. Ascari, con Ferrari, era el vigente campeón y no estaba dispuesto a dejarse amedrantar por el rey que volvía. El italiano volvió a ser campeón y Fangio solo pudo sumar una victoria, en la última carrera, en Italia. Para 1954 el chueco iba a comenzar la temporada con Maserati, pero después de dos carreras se marchó a la nueva escudería Mercedes, que acababa de entrar en Fórmula 1. Daba igual, ningún coche podía frenar a Fangio. Con Maserati ganó en Bélgica y Argentina, las dos únicas carreras que corrió con ellos. Luego con Mercedes se impondría en cuatro de seis, para sumar un total de seis victorias sobre nueve carreras que tenía el campeonato. Fangio les había dado un repaso al resto y ya era bicampeón. En el 55 no varió mucho la cosa. Fangio siguió en Mercedes y ganó en cuatro de las siete carreras del campeonato, proclamándose tricampeón del mundo.
Juan Manuel Fangio corriendo para Mercedes


Para 1956 Mercedes decidió abandonar la Fórmula 1 por el desastre de Le Mans’55, en el que el piloto Pierrer Levegh y 82 aficionados perdieron la vida. Fangio tenía que buscarse nuevo equipo y ofertas no le faltaron. El destino fue el equipo por el que todo gran piloto debe pasar, Ferrari. El campeonato del 56 iba a disputárselo con Moss, el piloto estrella de Maserati. Con el mundial igualado, Fangio dio un golpe sobre la mesa en la penúltima prueba del campeonato, el Gran Premio de Alemania en Nurburgring. Allí el argentino se impuso y firmó la que probablemente sea su más mítica carrera de Fórmula 1. El chueco acabó ganando el mundial en Monza con tres puntos de ventaja sobre el campeón sin corona, Stirling Moss. Pero el tetracampeonato no era el final.

En 1957 Fangio volvía a Maserati para competir de tu a tu contra Moss. El británico no tuvo opción. Chueco lo aniquiló con un bagaje de cuatro victorias a una en las cinco primeras carreras. Para colmo la victoria de Stirling fue compartida, con lo que puntuó solo la mitad. Pese a que Moss ganó las dos últimas carreras, a Fangio le bastó con ser segundo en ambas para llevar su quinto campeonato, el cuarto consecutivo. No volvería a ser campeón.

1958 le reservaba a Fangio un peor destino que los cuatro años anteriores. Seguía con Maserati y logró la pole en la primera prueba del mundial, el Gran Premio de Argentina, pero en carrera unos problemas le dejaron cuarto. Tras ellos llegaba el extraoficial Gran Premio de Cuba, en el que Fangio participaría. Durante el mismo, el pentacampeón fue secuestro en el hotel donde se hospedaba por el Movimiento 26 de Julio, liderado por Fidel Castro. La noticia corrió por todo el mundo y 28 horas después el argentino fue puesto en libertad. El propio Fangio se encargó en todo momento de dejar claro que no estaba molesto con los secuestradores y que, incluso, les apoyaba: “Me han tratado de un modo excelente... En verdad, tuve las mismas comodidades que si hubiera estado entre amigos... Si lo hecho por los rebeldes fue por una buena causa, entonces, como argentino, yo lo acepto como tal.” Años después, el chueco fue invitado a visitar La Habana, ya bajo gobierno de Castro, en varias ocasiones, además de recibir visitas de los secuestradores en su residencia de Buenos Aires.
Juan Manuel Fangio y Ayrton Senna eran dos grandes amigos. El primero falleció en 1995, un año después del brasileño 



Después de aquello Fangio solo participaría en una carrera más de Fórmula 1, el Gran Premio de Francia de 1958 en el que acabó cuarto. Luego se dedicó ayudar en la organización de competiciones en su país y llegó a entablar una gran relación con Ayrton Senna. En 1995 falleció por una insuficiencia respiratoria a los 84 años de edad. A sus espaldas varios records que parecen insuperables. Único piloto en ser campeón con cuatro constructores diferentes (nadie más lo ha logrado ni siquiera con tres) y, sobretodo, piloto con mejor porcentaje de la historia en mundiales (62,5%) y victorias (47,06%).  Juan Manuel Fangio, el chueco, uno de los mejores pilotos de la historia y, a veces, un gran ignorado. Pero sus números siguen pesando mucho.

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